domingo, 28 de diciembre de 2014

miércoles, 29 de enero de 2014

CLAUDIO ABBADO


    Rafa Ponce 29/01/2014
   El 20 de Enero del presente año murió Claudio Abbado, una leyenda de la dirección orquestal. Si a alguien le debo mi afición a la música clásica, sin duda en gran medida es a él. 
    La nula educación musical que en este país recibimos, hace imposible llegar a la misma de jóvenes, solo tu evolución personal te hace arribar a ella y en mi caso la responsable principal fue la música rock, que me fue llevando sin darme cuenta a buscar formas más complejas y perfeccionista que solo encontré en la clásica.
    Aquellos años sesentas de Beatles, Rolling, Procol Harum, Mamas & The Papas, The Who, etc. nos aficionaron a la música y para mi todo culminó con la aparición del rock sinfónico que ya los Beatles nos anticiparon en temas como Yesterday o Eleanor Rigby, pero que en los setentas con Pink Floyd, Mike Oldfield, Emerson, Lake and Palmer, Camel o Yes, entre otros, consiguió su mayor exponente. Aquí me quedé yo, ya nada de lo que llegaba para mi gusto superaba aquello, y fue esa búsqueda de algo nuevo y por supuesto que superara a lo anterior, la que me hace empezar tímidamente a escuchar música clásica.
   Sello como Deutsche Grammophon, orquestas como Filarmónica de Berlín o directores como Herbert von Karajan empiezan a interesarme. En un principio me pareció un mundo elitista y como tal, distante de gente como yo, pero a pesar de todo me interesaba el tema y compraba todo lo que referente a música de este tipo caía en mis manos, y fue en el libro “Los grandes directores de orquesta” de Hans-Klaus Jungheinrich, donde de verdad conozco el talante de la gran persona que ha sido Claudio Abbado . 
    Este milanés andaba ya a finales de los sesentas y la década de los setentas en la Orquesta de la Scala de Milán, primero como director permanente, después como director musical y ya en 1977 como director artístico, todo esto a pesar de sus reiteradas críticas desde dentro a la escueta dotación financiera que recibía una entidad de la historia y prestigio como es la Scala. Salvando como puede estos imponderables, aguanta hasta que en 1979 abandona la dirección artística y en el 80 dimite como director permanente. En 1986 comienza a trabajar con la Ópera de Viena como director musical y a partir de entonces ya su agenda está repleta de colaboraciones con las mejores orquestas de todo el planeta. En 1989 sucedió a Herbert Von Karajan como director principal de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Un cáncer de estómago se cruzó en su vida y hace que en 1998 anunciara su intención de dejar la orquesta en 2002. Cuentan las crónicas la estremecedora interpretación que hizo en 2001, con visible dificultad física, del Réquiem de Verdi, en la Filarmonía de Berlín, aquello pareció a todos una despedida. Después de recuperarse afortunadamente de la enfermedad, creó la Orquesta del Festival de Lucerna en 2003. Curiosamente en su regreso, sonó la Segunda de Mahler: La Resurrección. 
    Como comenté antes, estuvo siempre disconforme con la política cultural italiana, su seriedad de artista incorruptible, le llevó a simpatizar con el partido comunista italiano y a pertenecer al grupo de músicos notables (que formaron entre otros Luigi Nono y Maurizio Pollini) que colaborarían con la iniciativa cultural comunista de la región industrial de Reggio nell’Emilia “Música/Realtá”, consistía en llevar la música a los lugares de trabajo, como un catalizador del avance social y del progreso bien entendido, la música debía dejar de ser una cultura burguesa. Este punto me llegó hondamente ¡porque la música clásica tenía que ser para la burguesía!, si en cambio los artistas mayoritariamente proceden de sectores modestos. Me sentía profundamente de acuerdo con Abbado y la admiración que sentía sobre él como músico, pasó a ser también como persona. 
    La cercanía a la juventud, fue otra de las facetas de él que me apasionaban. Decía que todo estaba en la educación ¡qué gran verdad!, llegó últimamente a considerar criminales a los que aplicaban recortes sobre la educación y la cultura. Le entusiasmaba el sistema de orquestas venezolano, fundado por José Antonio Abreu, con el que colaboró activamente, además tuteló a su máximo exponente, el grandísimo director de orquesta también venezolano Gustavo Dudamel. Creó orquestas juveniles como la magnífica orquesta Gustav Mahler. 
    Leo en el País declaraciones de Teresa Berganza, con la que hizo casi todo Rossini, que lo definen a la perfección “Cantar con él era muy fácil. No hacía falta mirarle las manos, con los ojos ya sabía lo que quería. Mi primera Carmen fue con él. Han sido muchos años de hacer buena música juntos. Perdemos para mí el más grande. No es solo él, es una época la que se va”. Siguiendo lo publicado en este periódico, Dudamel llora su pérdida. “Para mí será siempre parte de ese excelso grupo de genios en la historia del Arte. Su infinita generosidad y amor serán siempre unos de los más valiosos tesoros que guardaré en esta vida”
    En 2010 recibió la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes, las primeras palabras al recibirla fueron «es un gran honor y un placer, porque estoy muy ligado a España, como muchos saben, mi apellido viene de Abad, y por eso suelo decir que mis orígenes están ligados al sur de España. Los Abad participaron en la construcción de los jardines del Alcázar de Sevilla y posteriormente se trasladaron a Italia, donde levantaron un castillo. Vengo siempre con mucho placer a España, y es también un placer estar aquí con tan buenos amigos. Agradezco mucho las amables palabras de presentación con las que me han obsequiado. Les pido solamente, por favor, que no me llamen maestro. Para todos soy siempre Claudio». Cuando llegó a la Filarmónica de Berlín fue una de las cosas que pidió a sus músicos, que no le llamaran maestro, simplemente Claudio. Yo desde mi admiración al “Maestro Claudio” recuerdo el final tan espectacular de la 2ª Sinfonía de Mahler que él tanto interpretó, donde coro y cantantes, interpretan versos del poema “Resurrección” de Klopstock que dicen: 
     Con las alas que me he conquistado… / Me elevaré. / Moriré ¡para vivir después! ¡Resucitarás, si, resucitarás en un instante! / ¡Lo que has penado te conducirá hacia Dios!


sábado, 15 de diciembre de 2012

GUSTAVO DUDAMEL



Rafa Ponce 15/12/12

“El hombre que rejuvenece la música clásica" titulo un artículo sobre el publicó National Geographic, en de su edición de octubre de 2010.



Confieso que me impresionó cuando lo vi dirigir en unos ensayos para “La Consagración de la Primavera” de Stravinsky, creo que su fuerza y vitalidad se junta con la de esa joven orquesta Simón Bolívar y forman un coctel explosivo que te llega muy dentro. Recuerdo verlos en unos Proms donde al final hubo los acostumbrados bises y un final de infarto interpretando el Mambo de West Side Story de Leonard Bernstein, en el cual los músicos se ponen de pié, gritan, giran sus instrumentos y bailan delirantemente, con el público también gritando y de pié. “Es inevitable y es de agradecer. Dudamel se encuentra en su salsa —de chiles, y muy picante como mínimo— y gracias a una fascinante complicidad con los músicos consigue unas interpretaciones que son puro fuego” comenta Vela del Campo en El País.
Qué gran labor se está haciendo en Venezuela con ese sistema de orquestas juveniles ideadas por Jose Antonio Abreu, que filtran la excelente plantilla de la Simón Bolívar, orquesta a la altura de las europeas de prestigio. Todo un ejemplo a seguir.
Nacido en Barquisimeto en 1981 de padre músico, tocaba el trombón en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles del estado Lara, mientras su madre estaba en uno de los coros, Gustavo Dudamel empieza a los seis años en la Escuela Doralisa de Medina, la maestra Julieta Pérez Pedraza le dio las primeras lecciones de teoría y solfeo. De ahí se traslada al núcleo Jacinto Lara. Donde recibe clases de violín de los profesores José Luis Jiménez y su padre Luis Jiménez. El siguiente paso fue Caracas concretamente la Academia Latinoamericana.
El maestro José Antonio Abreu es fundamental en su formación, fue quien reconoció sus infinitas posibilidades artísticas y lo impulsó.
En 1999, fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y de la Orquesta Sinfónica Nacional de la Juventud de Venezuela.
Es el maestro Abreu quien le aconsejó que participara en el concurso de dirección Gustav Mahler, corría en el año 2004, fue el participante más joven, tenía 23 años y de nada menos que 300 competidores gana el primer premio. En el jurado del Concurso, formaba parte Esa-Pekka Salonen, quien no sospechaba entonces que estaba premiando a quien habría de sucederlo cinco años más tarde en la Filarmónica de Los Ángeles. Se supo que refiriéndose a Dudamel, comentó que no había conocido un talento igual.
En 2005 debuta en los Proms de Londres, como reemplazo del indispuesto Neeme Järvi y recibe el Premio Anillo de Beethoven, creado por la sociedad de amigos del Festival Internacional de Beethoven de Bonn. Asimismo, debutó con la Philharmonia, la Orquesta Filarmónica de Israel y la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles.
En 2006 es director invitado en la Sinfónica de la ciudad de Birmingham, la Orquesta Estatal Sajona de Dresde y la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool. Llega a la Scala de Milán noviembre del mismo año, con nada menos que el Don Giovanni de Mozart. Graba junto a la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar para el sello Deutsche Grammophon obras de Ludwig van Beethoven concretamente, la quinta y séptima sinfonía, y ejecuta una versión de la 2ª Sinfonía de Gustav Mahler en la ciudad de Barquisimeto. Directores como Simón Rattle y Claudio Abbado, aceptaron invitaciones para dirigir la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Además es nombrado director principal de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo, para la temporada 2007-2008. También este año se casó con Eloísa Maturén también natural de Venezuela, bailarina de ballet clásico y periodista.
En 2006, sus apariciones como director invitado incluyeron conciertos con la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, la Orquesta Estatal Sajona de Dresden y la Orquesta Filarmónica Real de Liverpool. En noviembre, hizo su debut en el Teatro de La Scala de Milán con la ópera Don Giovanni de Mozart. Ese mismo año junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, grabó su primer disco para el sello Deutsche Grammophon con música de Ludwig van Beethoven. En abril de 2007, durante un contrato de director invitado con la Orquesta Sinfónica de Chicago, fue nombrado director musical de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles para la temporada 2009-2010 sucediendo a Esa-Pekka Salonen.
En 2007 dirige la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart en un concierto en conmemoración del octogésimo cumpleaños del Papa Benedicto XVI. Con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar hace una gira de conciertos por Europa, destacando su actuación en los Proms de Londres. Al retornar a Venezuela, celebran un concierto en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela con motivo de la celebración del 32 aniversario de la Sinfónica Simón Bolívar ejecutando la Novena Sinfonía de Beethoven. En septiembre, dirige por primera vez la Orquesta Filarmónica de Viena en el Festival de Lucerna. En noviembre es condecorado en Venezuela con la Orden Francisco de Miranda y además se le designa padrino de la Misión Música que busca incorporar a 1 millón de jóvenes y niños al Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela. A principios de diciembre participó como director invitado de la Orquesta Filarmónica de New York en una serie de conciertos donde se le concedió el privilegio de dirigirlos con la batuta que utilizó Leonard Bernstein.
En enero de 2008 grabó dos álbumes con la Deutsche Grammophon, uno dedicado a la música latinoamericana, nominado a los Grammy Latinos, y el otro dedicado a Tchaikovsky. En marzo, es director invitado en la Sinfónica de San Francisco con un programa que incluyó el Concierto para Piano y Orquesta No. 1 de Sergei Rachmaninov con Kirill Gerstein al piano y el Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky. En marzo se le rindió un tributo en Caracas al compositor polaco Krzysztof Penderecki gran figura musical de la segunda mitad del siglo XX y presente en la sala, con la ejecución de "Las Siete Puertas de Jerusalén" del citado compositor polaco, una sinfonía concebida para cinco solistas y gran coro. En mayo sale el tercer álbum de Dudamel con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela con el sello como no de la Deutsche Grammophon, con el titulo Fiesta que incluye composiciones de autores latinoamericanos.
A finales de abril de 2009, fue cordialmente invitado a la reinauguración del Teatro Juares en Barquisimeto, estado Lara luego de diez años de laboriosas restauraciones. En ese día, se dio un concierto con la Sinfónica de Lara donde se interpretó la Sinfonía n.º 5 de Beethoven, Obertura 1812 de Tchaikovsky y la Obertura Festiva de Dmitri Shostakovich.
El 30 de junio la Universidad Centro occidental "Lisandro Alvarado" le confirió el Doctorado Honoris Causa por sus innegables logros musicales reconocidos en todo el mundo. Dudamel es el Doctor Honoris Causa más joven de toda la historia de la UCLA. En septiembre asume la dirección musical de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles con un ensayo de Sinfonía n.º 9 de Ludwig van Beethoven donde participan Los Angeles Master Chorale y representantes de corales de ocho comunidades. El primer concierto oficial se ejecuta el 8 de octubre en el Walt Disney Concert Hall y el programa incluía el estreno mundial de City Noir de John Adams y la Sinfonía n.º 1 de Gustav Mahler. En enero de 2010, recibe Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Zulia. En diciembre dirigió en Bogotá a 200 músicos, la mitad de diferentes orquestas colombianas y la otra mitad pertenecientes a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en un concierto binacional. En junio de 2011, se estrena el largometraje "Dudamel: el sonido de los niños" donde presenta la historia de un grupo de niños que gracias a los programas orquestales, viven la alegría de la música y dejan un mensaje claro: el Arte es un derecho universal. En julio con una orquesta de 400 músicos y un coro de 1200 personas, interpretaron la Cantata Criolla de Antonio Estévez en la remodelada Plaza Diego Ibarra de Caracas el día del bicentenario de la independencia venezolana. En agosto, con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar nuevamente son invitados a los Proms de Londres interpretando la Sinfonía nº 2 de Gustav Mahler: "La Resurrección", en conmemoración del centenario de la muerte del compositor. Con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela participa en la celebración de la entrega anual de los premios Grammy Latinos.
A comienzos de 2012 se produce lo que el diario Los Angeles Times calificó de "locura". Durante menos de dos meses dirigió en Los Ángeles y Caracas, todas las sinfonías de Gustav Mahler, un compositor al que ha profesado veneración toda su vida."Mi aventura amorosa con Mahler empezó cuando mi tío me regaló una de sus grabaciones. La primera pieza sinfónica que dirigí cuando, tenía 16 años de edad fue la primera que él escribió. La obra de este compositor ocupa un lugar muy especial en mi corazón y tener a mis dos familias juntas es para mí un sueño hecho realidad".
En el mes de febrero ganó el Grammy Award a la mejor interpretación orquestal, junto a la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, por la ejecución de la Sinfonía nº 4 de Brahms.
Venezuela gracias a José Antonio Abreu y de la mano de la Simón Bolívar y Gustavo Dudamel se ha convertido en un enclave musical de primer orden. Simón Rattle, Claudio Abbado y Daniel Barenboim ha pasado por allí y han elogiado el sistema. Desde aquí rindo tributo al alma actual del proyecto que es Gustavo Adolfo Dudamel.

viernes, 20 de abril de 2012

ADAGIO PARA CUERDA Op.11 SAMUEL BARBE


Rafa Ponce 15/04/2012

Tiene su origen en el segundo movimiento de su cuarteto de cuerdas nº 1, Opus 11, compuesto en 1936 por Samuel Barber (1910-1981), estadounidense de West Chester (Pensilvania). También adaptó la obra en 1967 para un coro de ocho voces, en un Agnus Dei.
La estreno Toscanini al frente de la Orquesta Sinfónica de la NBC en una emisora de radio neoyorquina un 5 de Noviembre de 1938, después de un corto desencuentro y malentendidos entre director y compositor.
Catalogada como una de las obras musicales más tristes, es un llanto o lamento, que ha sido la más elegida para expresar el dolor en muchos acontecimientos luctuosos, como es el caso del atentado al World Trade Center del 11 de septiembre de 2001 o en el funeral de Franklin Delano Roosevelt en 1945.
No se ciñe a las nuevas tendencia de su época tomando formas y armonías tradicionales, como casi toda la obra de Barber es muy melódica por lo que se le encasilla en el neo romanticismo.
Tomó gran popularidad, cuando Oliver Stone en 1986, lo utilizó en la banda sonora de su película Platoon. En la primera secuencia, la llegada de reclutas a Saigón en un avión de transporte, que aprovechará el viaje de vuelta para llevar a casa los muertos en combate “la llegada al infierno”.
El pasado viernes tuvimos la suerte en Málaga de escucharla al estar incluida en el programa ofrecido por la OFM que dirigió el director chino En Shao, como batuta invitada, en una versión muy brillante.

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domingo, 19 de febrero de 2012

MUERTE Y TRANSFIGURACIÓN (Richard Strauss)



Rafael Ponce 20-02-2012

Muerte y Transfiguración fue iniciada a finales del verano de 1888 y terminada el 18 de noviembre de 1889. Strauss dirigió su estreno en Eisenach, el 21 de junio de 1890. Durante mucho tiempo se creyó que Muerte y Transfiguración se había inspirado en una grave enfermedad que había sufrido el compositor. Pero esa enfermedad tuvo lugar varios meses después de terminada la obra.
Se me ocurrió la idea de representar en un poema sinfónico la muerte de una persona que había luchado en pos de los más altos ideales, por lo tanto muy posiblemente un artista. El enfermo yace en su cama dormido, respira pesada e irregularmente; sueños agradables ponen una sonrisa en sus rasgos a pesar de su sufrimiento; su sueño se hace más ligero; despierta; nuevamente es asaltado por un dolor terrible, sus miembros tiemblan de fiebre -cuando el ataque retrocede y se reduce el dolor, reflexiona acerca de su vida pasada, ante sus ojos pasan su infancia, su juventud con sus luchas, sus pasiones, y luego, mientras vuelve el dolor, aparece ante él el fruto de su paso, la idea, el Ideal que ha tratado de concretar, de representar en su arte, pero que no ha logrado perfeccionar porque no está en ningún ser humano la posibilidad de perfeccionarlo. Se acerca la hora de la muerte, el alma abandona el cuerpo, para encontrar perfeccionado en su forma más gloriosa, en el cosmos eterno, lo que no pudo cumplir aquí en la tierra. Así explicaba Strauss en una carta esta obra.
La obra exige como es normal en este compositor una plantilla orquestal  grande. Recuerdo que desde que la escuché por primera vez me cautivó, esta música del sufrimiento donde tú vas percibiendo como el enfermo pasa por momentos de calma recordando su juventud, cortados por ataques violentos de dolor donde se retuerce en su agonía, llegando al para mí momento cumbre donde la música marca el momento exacto de la muerte con un golpe de timbal espeluznante que describe de forma insuperable el salto al más allá.
Finaliza indicándonos que las cualidades que están en nosotros desde la infancia perduran hasta el más allá y que el alma transfigurada realiza los objetivos que nunca pueden lograrse durante la existencia terrenal.