miércoles, 11 de agosto de 2010

TRAVESIA A NADO DEL PUERTO DE MALAGA 2010


(Al fondo el edificio amarillo y la boya amarilla, delante del barco azul la roja ¡Bueno pues dentro del agua no veia ni edificio ni barco ni leches...!)


Rafa Ponce 9-08-2010

Un año más llegó la esperada travesía del puerto de Málaga, todo un acontecimiento de la natación popular malagueña, donde nos concentramos los amantes de este deporte sin distinción de categorías o niveles, nos vemos desde gentes que nadamos por mantenimiento personal, ex nadadores, triatletas, nadadores federados máster y también de la élite de este deporte. Este año contábamos nada más y nada menos que con nuestra Campeona de Europa María Peláez, que merito tiene esta chica, como se acuerda de Málaga y en cuando puede la tenemos en todos los eventos relacionados con la natación, también contamos con Alfonso Wucherpfenning uno de los mejores nadadores malagueño de todos los tiempos, hoy volcado mas con el waterpolo, en fin esta prueba se convierte en punto de encuentro de jóvenes, veteranos y aficionados a este deporte.
En mi familia este acontecimiento se vive desde días antes, mi hija mayor vive fuera de Málaga y tiene que planificar vacaciones para hacerlas coincidir con la fecha que este año era el 8 de Agosto, pretendemos hacerla toda la familia, aunque por ejemplo este año el pequeño no ha podido por motivos de trabajo.
La noche anterior a la prueba uno duerme mal, llevo como ocho nadadas, pero es imposible quitarse un cosquilleo, acompañado de la preocupación por que todo salga bien, por la mañana me levanto y siempre pienso que no te encuentro bien, nos vamos al club Mediterráneo y allí nos cambiamos con cierta precipitación y rapidamente al puerto, llegado a este localizamos al resto de la familia que se ha ampliado hace unos años con Joaquín, pareja de mi hija Nuria, incluso mi sobrino José Manuel, otro clásico que no puede faltar.

(llegada del genio Carlos Sauco)

Recogemos el gorrillo, nos ponen el numero y el chip y pasamos a la zona de nadadores, nos acercamos a la salida y vemos la colocación de las boyas, mi mujer como siempre dice que ella no se tira cuando ve el panorama y es que la verdad cuando uno ve las boyas se asusta un poco, imaginen las boyas amarilla de las playas están a 200 metros, pues cinco veces esa distancia cuando se ve en el terreno impresiona, esta vez la primera de color amarilla la teníamos enfrente en lo que era antes pescadería y costaba verla, a la derecha una roja y a la altura de los depósitos de Bacardy la otra roja para ya encarar la salida/meta, lo que conformaba un circuito circular que según la organización es de un kilometro y a mi me parece algo más. Tratamos de tomar referencias en barcos, edificios, grúas o depósitos, porque sabemos que dentro del agua las boyas no se ven hasta que estás cerca, nos dedicamos a los saludos según van apareciendo gentes que conoces y que en muchos casos últimamente nos vemos solo allí, esto relaja mucho, ahí está Carlos Sauco un genio como persona, que tiene toda la gracia del mundo, Víctor Conejo deportista nato, Dúo que este año está en una forma impresionante, Maria Peláez nuestra Campeona de Europa que como siempre que puede acude sin falta,

(con Maria Peláez primera española Campeona de Europa y como persona campeona del mundo)

la escuadra máster del Mijas casi al completo, este año no ví a Joaquín Canales, los asiduos del Mediterráneo que conformamos el grupo más numeroso, saludos y charlas hasta que llaman para la salida a la que acudimos sin prisa porque la gente joven se agolpan en los sitios delanteros tratando de posicionarse bien, yo me quedo al final con Rosario y mi sobrino José Manuel, la salida se dilata mucho, calculo que 10 minutos, no apoyamos en una corchera del embudo y ahí estamos mas cómodos que dando patada alternativa y comentamos de ir juntos.

(abajo a la derecha mi mujer, yo los dos con gorillos amarillos y mi sobrino con uno azul)

A esto que dan la salida el primero en darse cuenta es mi sobrino, bueno pues a nadar, al principio tratando de no meterme en sitios muy transitados, nadando despacito y con el mejor estilo posible, para ir progresivamente aumentando el ritmo de brazada, a los cincuenta metros ya no veo a nadie de los míos, pero lo que es peor, las gafillas se me empañan y no veo ni boya ni edificios ni nada a lo lejos, miro a mi entorno y sigo a los que veo.
El camino a la primera boya es largo unos quinientos metros, llega un momento que nado muy cómodo y sin estorbo de nadie, que bien, me paro miro y sorpresa, me estoy desviando del camino, pienso con indignación, que hacen los niños de las piraguas que nos acompañan, que no nos avisan, será un requisito del reglamento, pues vaya gracia, corrijo el rumbo y me vuelvo a unir a un grupo con el que por fin llego a la boya amarilla doblo esta muy exteriormente pues cuanto más cerca más gente veo.

Me encamino a la próxima roja y este tramo lo hago perfecto porque hay una corchera que te guía, llego pronto a la boya roja y empiezo a nadar guiándome por los depósitos de Bacardy, aquí de nuevo me veo solo y es que me estoy pegando mucho al muelle, al fondo borroso veo las carpas de la salida, escucho al locutor que ameniza la carrera a lo lejos, busco mas nadadores y vuelvo a corregir el rumbo y así llego al embudo de llegada donde el atasco es fenomenal, de pronto escucho a mi lado ¡Fele! (como se me llama en mi casa) me vuelvo y es mi mujer que llega conmigo, vaya coincidencia todo el camino sin vernos y a la hora de llegar nos encontramos, cualquiera diría que hemos ido junto todo el camino, bueno como no se puede salir esperamos los dos juntos en la cola y como cinco minutos después subimos la escalera y sin mucha prisa pisamos de la mano la alfombrilla que para el crono creo que en 33.49 pero eso es lo de menos porque no es real por la espera.

Salimos a la zona de duchas y aquí nos perdemos de nuevo, guardo cola para recoger los obsequios que nos dan y ahí me encuentro a mi sobrino, vaya huevos que le echa, sin entrenar todo el año, con algún kilo de más el tío se tira todos los años, en la cola para recuperar las mochilas me encuentro a Carlos Sauco hablando con mi mujer y ambos deciden ponerse a bailar para matar el tiempo, de locos ¿no?, me encuentro como todos los años con Antonio Cisneros compañero de Ruedas Redondas, veo que mi mujer se está dando un masaje en la zona que han habilitado para ello y corriendo para la zona de entrega de trofeos.
Como de costumbre la familia menos yo, consiguen algún trofeo y este año en la categoría C no federadas Nuria fue segunda, con un tiempo de 19:11 y Carolina tercera con 20:00, si bien la nadadora que les ganó con 19:04 es federada, no sabemos porque se inscribió en no federadas, esto aguo un poco la fiesta de mis hijas, si bien pronto pasó el cabreo ya que de verdad lo importante es pasárselo bien, en la categoría E no federadas mi mujer fue tercera con 33:49 (28 o 29 reales) y esto hizo que saltara como una niña pequeña, al punto de subir a recoger el trofeo bailando o que se yo (y pensar que no se quería tirar) por otro lado Joaquín con un tiempazo de 21:18 fue 15 en una categoría D no federados, muy competitiva con 121 personas.


(subió a recoger el trofeo bailando)


Los ganadores absolutos fueron Alfonso Wucherpfenning con 15:24 en hombres y Maria Peláez con 15:34 en mujeres, otra alegria más, ambos amigos y del Club Mediterráneo.

Al final comida familiar pagada por los campeones jejeje la madre cada vez mas eufórica, todos contando sus vicisitudes personales durante la prueba y asi acabó un dia que no se te olvida en todo el año.
Felicitaciones a todos y hasta el año que viene.